Después de 237 kilómetros, he llegado a Gerona. Una buena introducción a esta nueva aventura. Las primeras sensaciones son buenas, la bici vuela, el cuerpo sufre, aunque era de esperar después de tantos meses sin prácticamente ejercicio. Ya sabéis, soy más aventurero que deportista, aunque viajo sin prisas, así pues, llegaré a donde quiero.

Próxima parada: Barcelona, dónde tomaré un ferry para Marruecos. Aunque de momento, toca disfrutar de la familia unos días antes de seguir.

 


 

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