Un último vídeo de este periplo de 1600 kilómetros en bicicleta. Ahora toca llevar la mochila a cuestas para seguir adelante, con paso firme. Aparco la bicicleta para disfrutar de la familia en Córdoba. Aquí, donde todo comenzó hace ahora siete años.

Aquí terminó mi primer viaje en bici y también termina este. Aunque esto no es un final, porque los finales no existen, tan solo son, como en todos los libros, pequeños espacio blancos.

Gracias Marruecos, gracias a la vida y mil gracias a la familia.

 


 

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