Veo

Veo en este mundo, amantes sin mujer, escritores sin palabras, ricos sin dinero y suicidas por nacer. Poderosos sin razón, pobres millonarios, regalos por abrir y mentiras para uno mismo. Caminos por caminar, amigos por encontrar, difuntos sin añorar y dictadores recordados. Sueños imposibles, absurdas creencias, sacrificios sin sangre y sexo sin amor.

Drogas sin efecto, palabras dolorosas, libros sin sentido y cajones cerrados. Muertos vivientes, células malgastadas, políticos corruptos y algún hijo de. Actos prohibidos, personas mal vistas, juzgadores y juzgados. Colores en el cielo, diferencias entre ambos, ilusiones en la mente y egoísmo al cargo.

Torturas sin motivo, disgustos por doquier, cicatrices en el corazón y mañanas sin sol. Rejas para inocentes, canciones para los libres, dinero por repartir y buenos ladrones. Flores inmortales, tinta para la piel, padres presentes y jóvenes marginados. Hombres abandonados, apellidos borrados, mujeres maltratadas y animales adoptados.

Almas en oferta, bancos en quiebra, jueces sin gloria y bastardos adinerados. Camas vacías, ventanas por abrir, vagabundos y asesinos en libertad. Amores perdidos, rocas en los ríos, un solo John y miles de aprendices. Textos aburridos, personas fascinantes, desconocidos y canciones por escribir. Un solo yo, varias facetas, un solo ser y muros en la mente.

Munición perdida, niños armados, rebeldes sin causa y gobernantes por juzgar. Calles vacías, fachadas recién pintadas, comida en la basura y agua en las Vegas. Leones dormidos, fábricas en China, hambruna en el mundo y depredadores racistas. Cantantes sin voz, cuerdas para los suicidas, cigarrillos para los niños y muerte en las bebidas.

Depresiones sin reloj, placebos dolorosos, médicos pervertidos y violaciones durante el día. Un sol para cada uno, cada uno egoísta, un sueño para todos y la muerte como final. Vida en las estrellas, ciclos para los tiempos, preguntas sin respuesta y verdades escondidas. Aguas sin vida, humos naturales, zumos sin naranjas y personas sin piedad.

Cuerpos sin corazón, mentes sin ideas, días sin sentido y destinos en las piedras. Personas sin suerte, adultos enfermos, arboles talados y niños por nacer. Aparatos sin dueño, viajes en el tiempo, maquinas por inventar y niños esclavo. Magia en los escenarios, milagros comprados, salud en envases y sufrimiento en el mundo.
 

Versiones del pasado, mentiras sobre el presente, predicciones para el futuro y una sociedad inculta. Sonidos sin ruido, pájaros en el mar, peces en la arena y autos sin ruedas. Personas incomprendidas, dioses olvidados, dictadores adorados y revolucionarios fusilados. Trabajos forzados, árboles sin hojas, ciudades sin luz y voluntarios egoístas.
 

Olores en los recuerdos, fotografías sin revelar, tiempos muertos y santos asesinos. Guitarras sin cuerdas, amaneceres sin espectadores, sabanas por arrugar y navidades sin nieve. Profetas sin suerte, discursos engañosos, páginas en blanco y oscuridad sin paz. Gente normal, falsas banderas, guerras previstas y barrotes oxidados.

Enamorados, esclavos, tulipanes y tazas pintadas. Rosas sin espinas, lagrimas sin dueño, perros sin voz y manos sin tacto. Discusiones, insultos, inocencia y desprecio. Amores inmortales, vidas efímeras, mamíferos bajo el agua y momias en las ciudades.

Todo cuanto imaginamos, poco de lo que soñamos, algo de arrepentimiento y demasiadas burlas. Diccionarios sin leer, biblias en la hoguera, encapuchados y crucifixiones. Mártires, vicios, dolores y placeres. Mentiras, más mentiras y de vez en cuando, alguna verdad. Pesadillas, monedas, sueños rotos y billetes falsos.

Si, veo en este mundo, de todo un poco.

Homo sapiens en declive, ególatras al poder para desbaratar la evolución y jugar marcha atrás. Asesinos de las palabras, amantes de la abreviación, culturas para la historia y carencia de amor. Viajeros sin rueda, artistas en el paro, pianistas sin manos y montañas bajo el mar. Famosos, egoístas, altruistas y perdedores.

Buscadores de respuestas, de poder, de fama y de olvido. Tímidos, nudistas, barbas y gafas de pasta. Muertos sin demostrar, impuestos, reyes y revoluciones. Profesores humildes, delincuentes, propaganda y educación prohibida.

Un rostro que no reconozco, la estrella de donde provengo, una madre y dos tierras. Campanas de acero, mujeres de cristal, manos temblorosas y cabellos blancos. Felicidad en los demás, ignorancia, ceguera y vida sin sentido.

¡Veo!

Lo que pudimos ser, lo que seremos, la muerte amiga y el fin del sufrimiento. tesoros enterrados, sangre de inocentes, carencia de compasión y oro en tus ojos. Asia en el horizonte, su sonrisa en mis sueños, falsas miradas y como el tiempo nos envejece. La mujer que amé, la que nunca conocí, aquel que ya no susurra y el hermano presente.

Un hogar que no recuerdo, el futuro en mis manos, los que vienen a por mí y a por ti también. Enmascarados rebeldes, justicieros sin coraje, políticos atrevidos y tronos para los egoístas. Un nobel de la paz, la ciencia perdida, lo que nos deja el tiempo y guerras por la paz. Miedo en los ciudadanos, armas junto a la carne, suciedad en los cristales y terror en medio oriente.

Nuevas dictaduras, amigos electrónicos, censura en la enseñanza y falsos maestros. Especies en extinción, suicidio global, aire fresco y luna llena. Medias naranjas, dedos cortados, montañas huecas y nubes con respuesta. Control de las masas, angustia en las personas, temor en el aire y borregos bailarines.

Espinas en los muros, sangre en mis manos, ignorancia y honor también. Nuevos samuráis, antiguos amantes, justas causas y falsas banderas. Cuervos curiosos, suspiros sin aire, canciones para escribir y personajes segundarios. Nuevos presidentes, antiguas leyes, nuevos dioses y antiguos besares.

Dulces bastardos, compasión para el malvado, perdón para el asesino y amor para los vecinos. Creencia en las palabras, disgustos venideros, búsquedas sin resultado y encuentros inesperados. Mentes deprimidas, corazones por abrir, puentes para saltar y personas distantes. La puesta de sol, el dolor ajeno, mi dolor y nuestro dolor. Mentes oxidadas, fortuna sin dinero, riqueza por sangre y pobreza por oleo.

Un mundo nuevo, una revolución, el despertar y una puerta entreabierta. Un sonámbulo, una habitación cuadrada, un sombrero de pana y una casa pintada. Un pájaro azul, una violación sin sexo, redes sin peces y personas sin hogar. Afortunados bastardos, mi estupidez, nuestra ignorancia y maneras de ver.

Veo cuanto quiero ver y siento cuanto quiere el corazón. Veo lo que el destino dibuja para mí y siento cuanto estoy dispuesto a sentir.

Vida sin vida y palabras sin letras. Esto es lo que ahora ve, aquel que escribe y también aquel que no lo hace. Aquel que sabe que nada sabe y aquel que predica saber sabiendo que nada sabe. Aquel que muere lentamente, aquel que vive marcha atrás, aquel que la vida se quitó, aquel que veo en el espejo, aquel que no recuerdo, aquel que nacerá por la mañana. Aquella especie disuelta por el mundo, aquel soldado suicida y aquel amor perdido!

Cesa el ruido, una tregua, una pausa. Cesa la luz, se cierran los ojos, se abre otra puerta. Para ver…

Mi propia muerte, un nacimiento, un divorcio y un engaño. Palabras que no entiendo, mudos que gritan, vecinos por conocer y sabores sin boca. Personas que perecen, otras que no llegan a nacer, cosas que voy a olvidar y lo que Nunca Olvidaré. Caminos sin salida, lecciones por aprender, vidas por vivir y días sin placer.

Personas divirtiéndose, sentidos ocultos, calor en invierno y personas muriendo. Maletas vacías, hogares quemados, muchedumbre y trenes a la espera. Burbujas sociales, Nirvana, pobreza y más egoísmo. El que me juzgó, el que perdoné, el que insulté y  los que asesiné. Granjas humanas, donantes de órganos, canibalismo y cuchillos sin afilar.

Sangre en alta mar, ríos murientes, placeres olvidados y oscuridad en las ciudades. Curanderos farsantes, cabreo con uno mismo, medicinas prohibidas y gaviotas sin alas.

FRANCESC ZAMORA

FRANCESC ZAMORA

EL OBSERVADOR OBSERVADO

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